Archivo de la categoría: Momentos mágicos del cine

Paperman.

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Los juegos del hambre.

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:: Grandísima película vista ayer en el cine, señoras y señores. Entré en la sala sin saber absolutamente nada del film ni de la trilogía de Suzanne Collins y salí más que satisfecha.

142 minutos entretenidísimos, tensos e inolvidables. No quiero contar demasiado, ya que os recomiendo que la vayáis a ver, pero escribiré unas líneas para poneros en situación:

Una guerra por la supervivencia deja a Norteamérica dividida en 13 distritos controlados por el Capitolio, un lugar lleno de extravagancias, ostentaciones y lujo. Pero llegaron los Días Oscuros, cuando los distritos lucharon por la supervivencia y por salir de la decadencia. El Capitolio, gracias a sus avanzadas tecnologías, consigue la sumisión de doce distritos y la aniquilación del decimotercero. Para que todo el mundo recuerde que los Días Oscuros no se deben repetir, trae consigo “Los Juegos del Hambre”, una sangrienta competición en la que un chico y una chica de cada distrito deben luchar a muerte, sin normas: 24 menores deberán representar y honrar a su distrito en una lucha indiscriminada con sus contrincantes y las inclemencias de la naturaleza.

¡Es una idea cojonuda! ¡Hagámoslo! Fijo que los niñatos de ahora respetarían a sus profesores, se acabarían los ni-ni y no habría tanta tontería juvenil flotando en el aire. Cuando veo a chavalotes maleducados y fanfarrones, sin oficio ni beneficio, siempre pienso “¡qué falta os hacía una buena mili!”… ¡Pero esto es mucho mejor! En la peli, los niños que entran en el sorteo para ser el representante (o tributo) de su distrito tienen edades comprendidas entre los 12 y 18 años. Yo lo cambiaría; sería entre los 14-15 hasta los 20. Me daba penilla que críos tan pequeños se vieran metidos en tal embolao.

Reconozco que la peli es un tanto previsible, pero el argumento es muy original y, sobretodo, me ha encantado la tensión que se ha mascado en la sala en ciertos momentos del largometraje. ¡Vaya vidilla! 

Gran reparto, excelente vestuario (y maquillaje) y personajes que enamoran. La protagonista es genial, con ese aire a Lara Croft y una forma de moverse  ágil, elegante y precisa. Y Rue… ¡Ay, Rue! Qué maravilla de criatura.

¿A qué esperas? Tira para el cine o te doy una ciber-colleja  😉 ¡Felices Juegos del Hambre y que la suerte esté siempre de vuestra parte! ::

20.000

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:: Entrar aquí y ver que hemos superado las 20.000 visitas me ha emocionado soberanamente. ¡No me lo puedo creer!

Además, descubrí una sección llamada Views by Country y no sólo me leen en España. ¡Gracias México, Colombia, Chile, Paraguay, Argentina, Eslovaquia, Arabia Saudí, Venezuela y Brasil! No se si daréis conmigo de manera casual o me seguís ocasionalmente, da lo mismo. Me dais ánimos y energía para continuar escribiendo algunas líneas en este espacio.

Se que lo tengo un poco descuidado, pero últimamente estoy bastante liada y, para ser sincera, soy muy desorganizada, por lo que el tiempo que me llevaría hacer una entrada en condiciones, lo pierdo haciendo cualquier tontería. Lo siento; intentaré ser más constante.

Para celebrar el cambio de número en las decenas de millar, os dejo este vídeo, que bien puede entrar en la categoría Momentos mágicos del cine. ¿La película? La bella durmiente. Humberto y Estéfano brindan por el futuro enlace de sus hijos. Yo brindo por vuestra fidelidad.

¡¡¡Muchísimas gracias!!!

¡Salud, amigos! ::

Dumbo.

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:: Inauguro una nueva sección en el blog titulada Momentos mágicos del cine. Abarcará todos los géneros y, cómo no, deseo empezar con Disney, concretamente con Dumbo.

Para mi la escena de los elefantes rosados es impresionante. Ya me causó un gran impacto de pequeña, pero a día de hoy me sigue fascinando. No debemos olvidar que Dumbo tiene 70 años de antigüedad y se hizo sin la tecnología que poseemos actualmente.

Fue la primera incursión del surrealismo en una estructura de relato tradicional de Disney. De hecho, el mismísimo Dalí se encargó de realizar los bocetos para esta escena. La secuencia rompe todas las reglas que los animadores de la casa habían vivido durante la década anterior para crear una animación. La dirección de esta escena corrió a cargo de Schenk, el cual se decía que era un consumidor de peyote empedernido y, una de sus alucinaciones bajo los efectos de esta droga, pudo ser la inspiración para esta animación.

Nunca una borrachera había sido expresada en la gran pantalla de una manera tan sublime y para un público infantil.

¡Salud! ::